Observatorio
Social Número #9: Mayo 2002
Tema: Articulación entre el Estado y la Sociedad civil.
La práctica
de una democracia debe buscar acrecentar la participación ciudadana
en las políticas públicas, a fin de asegurar que el
fortalecimiento del Estado sea para el beneficio de toda la sociedad.
Los acontecimientos producidos en nuestro país a fines del
año pasado han demostrado con toda crudeza los riesgos asumidos
por el Estado, en cuanto a la credibilidad y legitimación social
de las reformas económicas instrumentadas, en razón
de no haber valorado justamente los alcances de la necesidad de un
consenso social amplio para la aplicación de los programas
de ajuste estructural. La sustentabilidad económica y política
de los modelos aplicados se derrumba en la medida que los mismos no
han sido capaces de revertir las condiciones de inequidad en la distribución
de los beneficios del crecimiento y no han dado lugar a la atención
de los problemas sociales.
Puede decirse
que hoy asistimos a un proceso de disgregación interna, en
la que los diferentes grupos sociales aspiran a lograr soluciones
particulares en vista de la lentitud por parte del Estado en alcanzar
metas productivas, distributivas y sociales.
Palabras como
sobornos, corrupción, deuda externa, globalización,
exclusión social, blindaje, clientelismo, riesgo país,
megacanje, default, bonex, piquetes, corralito, cacerolazos, entre
otras, han irrumpido en la vida de toda la sociedad aturdida por una
desconfianza sin precedentes acerca de la acción del Estado.
Esta desconfianza
se centra básicamente en los siguientes aspectos:
1. Incapacidad
del Estado para actuar como compensador del desigual poder que se
genera en las sociedades contemporáneas.
2. Percepción acerca de la falta de transparencia de todos
los procesos administrativos.
3. Escasa eficacia de las acciones a costa de grandes efectos colaterales.
4. Resultados limitados en términos de reducción de
las desigualdades.
5. Creciente ineficiencia en el ordenamiento fiscal y en la provisión
de los servicios puestas de manifiesto crudamente en la reducción
de la oferta de trabajo y en la consiguiente pérdida de ingresos
de vastos sectores de población.
6. Mecanismos de apoyo sectorial a sectores productivos que, si bien
solucionan coyunturalmente algunos problemas, provocan aún
mayores distorsiones en todo el sistema productivo.
Asimismo, y paradójicamente,
la participación de los estratos medios en la "administración
de la cosa pública" ha generado mecanismos para usufructuar
en beneficio propio los recursos que, por definición, debían
estar dirigido a los sectores más pobres1. Asistimos así,
a una de las mayores contradicciones en la formación del "Estado
de Bienestar", ya que la alianza con los sectores medios ha sido,
en la mayoría de los países desarrollados, esencial
para sostenerlo.
A esto, se suma
la ausencia explícita de la "vocación política"
necesaria para producir cambios en la modalidad de articulación
entre los sectores sociales, lo que se ha puesto de manifiesto en
el recientemente convocado Diálogo Argentino2. De nada valdrán
nuevas leyes, decretos, programas, préstamos o consejos consultivos
si no nos ocupamos de re-legitimar socialmente nuestras instituciones
públicas y de representación.
A pesar de este
crudo diagnóstico, distintas experiencias han tendido a fortalecer
la articulación entre la sociedad civil y los distintos sectores
sociales. La gestión del Centro Nacional de Organizaciones
Comunitarias (CENOC), especialmente entre los años 1995/99,
promovió la institucionalización de una gran cantidad
de asociaciones de base, convocó a un Consejo Consultivo de
organizaciones de la sociedad civil, creando un ámbito formal
de participación en la Política Social e impulsó
la formación de una red de organizaciones que diseñaron,
ejecutaron y administraron el Programa de Capacitación a Distancia
en Gestión de Organizaciones Comunitarias.
En 1998 un grupo
de organizaciones de la sociedad civil, en su mayoría con larga
trayectoria en el campo del desarrollo social y fortalecidos por la
experiencia de trabajo en red, creyó oportuno abrir un diálogo
crítico con el Banco Mundial por la ingerencia que dicho organismo
tiene en la financiación y el diseño de Políticas
Sociales. Se planteó el desafío de conocer y difundir
a la sociedad en su conjunto, los mecanismos mediante los cuales se
procede a la toma de créditos de la banca multilateral, siendo
conscientes de que ningún proceso será valedero si el
mismo no cuenta con el aval y la legitimación social necesaria.
Por ello, desde el inicio de las actividades, uno de sus objetivos
fue realizar acciones para fortalecer la articulación de la
sociedad civil con los distintos sectores sociales, convencidos de
la importancia de generar espacios para propiciar el intercambio de
reflexiones acerca de la necesidad de una renovación en las
conductas de la dirigencia politica y social, poniendo además
la mirada , en el funcionamiento de las instituciones públicas
Este grupo, que
tomó el nombre de GTONG (Grupo de Trabajo ONGs/Banco Mundial)
organizó, entre los meses de febrero y marzo de 2000, los "Foros
de Consulta sobre la Estrategia de Asistencia al País (C.A.S.)
del Banco Mundial". Se realizaron cinco Foros Regionales (Centro,
NOA, NEA, Patagonia, y Buenos Aires) y un Foro Nacional. La convocatoria
fue multisectorial: organizaciones sociales de base, ongs técnicas,
sindicatos, iglesias y cultos, empresarios, gobiernos, universidades
y centros académicos, donde concurrieron alrededor de 2500
personas de todos esos sectores. Cada uno de estos foros produjo una
relatoría escrita que, junto a los documentos y opiniones enviadas
por redes y entidades de segundo grado, se constituyeron en el material
documental de este proceso consultivo. Un elemento que fue destacado
en estos foros es el hecho de que haya sido un organismo internacional
el que convocara a la sociedad civil a discutir la estrategia país
para sus préstamos, poniéndose en evidencia la necesidad
de este tipo de encuentros y la resistencia de las autoridades estatales
para promoverlos.
Finalmente, el
hecho más sobresaliente de este proceso fue la incidencia lograda
sobre el Gobierno , ya que el mismo , en el mes de junio de 2000 dió
su aprobación para que por primera vez en la historia del país,
el documento de estrategia del Banco Mundial para Argentina sea de
conocimiento público.
Sin embargo, los espacios de información, debate e intercambio
tendrán efectos concretos sólo sí, cada uno de
nosotros, trasladamos a nuestra actividad cotidiana personal, institucional
y demás ámbitos de participación ciudadana el
debate sobre esta problemática. La toma de conciencia, sinceramiento
y modificación de actitudes cotidianas en los espacios de trabajo,
de estudio, de participación política y social depende
de nosotros pero estamos convencidos que hasta tanto la sociedad en
su conjunto no debata y exija a sus gobernantes programas y proyectos
que impliquen el desarrollo de todos los sectores sociales, no tendremos
un país justo y equitativo en el cual valga la pena vivir.
(1) Un ejemplo
de esto es el FONAVI donde la "población del 2do y 3er
quintil de ingresos ha sido beneficiario del 95% de las inversiones
en la última década, mientras que para la población
del 1er quintil no existe en Argentina acciones de gran impacto, ni
tampoco una política sostenida". En documento oficial
de Argentina para Estambul +5, pág.20, junio de 2001.
(2) Según
Monseñor Cassaretto, miembro de la Mesa del Diálogo
Argentino, ....”.la falta de voluntad de los diversos sectores
para concretar los acurdos alcanzados a través de leyes y decisiones
operativas, pone en riesgo la continuidad de la presencia eclesiastica,”......,
Diario Clarín, 14 de abril de 2002, pág 20.