Opinión
Una embajadora de la Argentina
Por Alberto L. Davédère
Para
LA NACION
No es
inusual que estos días, en Holanda, se escuche decir que la princesa de
este país es una verdadera "embajadora" de la Argentina. Aunque
podría suponerse -naturalmente sin fundamento- que tal afirmación
debería suscitar cierto escozor en quien ha sido designado oficialmente
para desempeñar esas funciones, ella resulta reveladora de la trascendencia
que tiene el hecho de que Máxima Zorreguieta ocupe tan honorable sitial.
Sería
incorrecto afirmar que la Argentina carecía de presencia y atractivo en
el pueblo holandés antes de los actuales acontecimientos. Este pueblo,
que siguió con angustia los sucesos acaecidos en nuestro país durante
el régimen militar y que dio acogida a tantos refugiados, fue siempre sensible
a nuestras manifestaciones artísticas -en particular el tango- y muchos
holandeses visitan nuestro país y admiran sus paisajes y su idiosincrasia.
Sin
embargo, es indudable que la presencia de Máxima ha despertado ahora un
creciente interés. Aunque en las últimas semanas la prensa se haya
concentrado en los sucesos que alteraron la paz pública y que hemos debido
lamentar, es indudable que "el efecto Máxima" perdurará
cuando la transición haya sido superada y nuestro país se halle
encauzado nuevamente en la senda del progreso.
El
pueblo holandés identifica la gracia y la simpatía que irradia Máxima
con su país de origen. La tradicional espontaneidad y calidez que caracterizan
a nuestros conciudadanos se ven corroboradas en su persona y han impactado a los
habitantes de esta nación, llevándolos a interesarse en profundidad
por nuestra historia y nuestra cultura. En nuestra embajada se han multiplicado
los pedidos de colegios, universidades, instituciones y particulares en general
que desean saber más acerca "del país de Máxima".
Esto seguramente redundará en crecientes contactos en turismo, negocios
y el intercambio estudiantil y deportivo, entre otros.
Los
organizadores de los festejos que rodearon la boda real se han esmerado en darle
un "toque argentino", tanto en la decoración como en el arte
culinario o en las manifestaciones artísticas, lo que revela el apego de
los holandeses a su futura princesa.
La
Argentina y los Países Bajos mantienen estrechas relaciones políticas,
económicas y culturales. El "efecto Máxima" sin duda contribuirá
en gran medida a consolidar estos fuertes vínculos e impulsar un mayor
conocimiento mutuo, acercando aún más a nuestras dos naciones.
El
autor es embajador de la República Argentina en el Reino de los Países
Bajos.