Amigos, socios y parientes

Opinión
Amigos, socios y parientes
Por J. E. Craanen
Para LA NACION

A partir de esta boda que marcará una época ya nada será igual en la percepción que en Holanda se tiene de la Argentina. Ya no se trata sólo de un país de imponentes paisajes, generosamente dotado de recursos naturales, de gente temperamental con una historia algo azarosa y donde se juega buen fútbol, sino que la eufónica palabra "Argentina" automáticamente hace pensar en el país de origen de Máxima.

Hija predilecta

Holanda, que cuenta con una gran tradición de apertura y cosmopolitismo, ha adoptado a Máxima como su hija dilecta. La joven de cautivante sonrisa y actitud siempre decorosa se ha ganado la simpatía del pueblo holandés, el cual derrama por carácter transitivo este caudal de afecto sobre el país que la vio nacer.

De allí la existencia en Holanda de un renovado interés en todo lo argentino, sus paisajes, cultura y tradiciones. Indudablemente ello contribuirá a aumentar el número de los 13.000 fascinados holandeses que
anualmente ya visitan la Argentina.

Renovado interés

Asimismo, este renovado interés pondrá en evidencia que los dos países, siendo ya destacados socios comerciales, son asombrosamente complementarios en el plano económico. Allí donde uno de nuestros países tiene necesidad de un producto o servicio, el otro puede suministrarlo. Los mapas de sus respectivos recursos, industrias y producciones encastran increíblemente como piezas de un rompecabezas y ofrecen una importante plataforma para multiplicar en forma exponencial los intercambios.

La Argentina ya tiene un importante superávit comercial con Holanda, su segundo cliente europeo, y en estos momentos se encuentra con la cierta perspectiva de poder aumentar sus embarques haciendo uso de la excelente red de distribución e infraestructura vinculada al puerto de Rotterdam, el mayor del mundo de acuerdo al volumen de las cargas transportadas.

Pero es en la calidad de su gente donde encontramos las mejores posibilidades. Amigos y socios, ahora también "parientes", argentinos y holandeses nos hallamos en una fecunda etapa de redescubrimiento mutuo. La unión de la creatividad y flexibilidad argentinas con el orden y la previsibilidad holandeses inevitablemente desembocará en grandes realizaciones.

El autor es embajador del Reino de los Países Bajos en la República Argentina.

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