Historia
personal:
Carel
Kraayenhof, el bandoneonista holandés que saltó a la notoriedad
mundial cuando interpretó Adiós Nonino en la boda del príncipe
Guillermo Alejandro con Máxima Zorreguieta, tiene en realidad una extensa
y notable trayectoria en el mundo del tango. Su casa en una pequeña localidad
cercana a Amsterdam es un verdadero museo dedicado al género, con una asombrosa
colección de discos, libros y fotos.
En
1987, inspirado en el sonido de su admirado Osvaldo Pugliese, fundó el
Sexteto Canyengue. Pugliese y Astor Piazzolla fueron, desde el principio, sus
grandes referentes. De los dos alcanzó a obtener reconocimiento: con Pugliese
tocó en Amsterdam; Piazzolla lo escuchó tocar y lo eligió
para el montaje en Nueva York del musical Tango Apasionado.
Carel
es además compositor, y le ha dedicado una pieza (Clavel rojo) a Pugliese,
que forma parte del repertorio de la orquesta Color Tango. Mucho notables músicos
de nuestro país como Libertella, Marcucci, Mossalini lo admiran y están
unidos a él por vínculos de amistad.
En
1993, su pasión por el tango y su difusión en Europa, llevó
a Carel Kraayenhof a inaugurar el Departamento de Tango del Conservatorio de Rotterdam,
donde en la actualidad dirige con Leo Vervelde la Orquesta Tanguera de Rotterdam
(OTRA).
Decidió
que con la popularidad ganada como "el bandoneonista de Máxima"
debía hacer algo útil: organizó un concierto en Holanda a
beneficio de la Escuela de Música Popular de Avellaneda, institución
que ya recibió lo recaudado en un acto celebrado en la Embajada de Holanda
en Buenos Aires.
Asimismo
ha organizado en Europa actuaciones a beneficio de diversas organizaciones de
derechos humanos.