Nota
La Nacion, 27 de enero de 2002
"En
Holanda hacen una cultura de la tolerancia"
Dice un ex becario
argentino en ese país
Pablo
Bereciartúa hizo su maestría en hidráulica en los Países
Bajos Afirma que hay una interesante complementariedad entre ambas naciones. El
gran potencial del turismo.
Pablo
Bereciartúa preside la Asociación de Ex Becarios en los Países
Bajos (Acaneb), institución integrada por argentinos y argentinas que han
estudiado en instituciones holandesas. Se formó hace 10 años por
iniciativa de varios ex becarios que buscaban armar una red para compartir experiencias,
generar proyectos y promover la relación entre los dos países.
El
presidente de Acaneb es ingeniero civil, hidráulico y en transporte de
la Universidad Nacional de La Plata. Realizó una maestría en Holanda
en 1995 y 1996, mediante una beca del gobierno holandés en el área
de modelos matemáticos y de gestión de sistemas de infraestructura
e hidráulica.
Algunos
de los centros más concurridos por nuestros connacionales son el International
Institute for Infraestructure, Hydraulics and Environmental Engineering (IHE),
el International Institute for Housing Studies (IHS), el International Institute
for Social Studies (ISS), la Universidad de Delft, la Erasmus University, la Universidad
de Amsterdam y la de Leiden.
"En
cambio, son pocos los holandeses que vienen a estudiar", dice Bereciartúa.
"Algunos de los que conozco lo han hecho mediante programas de intercambio
o especiales, vinculados con la experiencia profesional." Reconoce, sí,
que el casamiento ha generado más interés por el país y su
cultura, y que están llegando más holandeses, aunque no a estudiar
sino a conocer nuestro país y su gente.
"Creo
que el pueblo holandés es un pueblo muy noble y con una cultura de trabajo,
seriedad, tolerancia y austeridad diferentes de la nuestra y en muchos aspectos
con un interesante potencial de complementariedad", afirma Bereciartúa.
Su experiencia académica allá le hizo ver que los holandeses tienen
una historia que demuestra un aprendizaje de convivencia entre distintas vertientes
de la sociedad, desde protestantes y católicos hasta socialistas, liberales
y monárquicos, pero que han logrado una visión de conjunto, que
prioriza intereses comunes.
-Pueden
ser un buen modelo para los argentinos, ¿no?
-Desde
ya. Holanda es un país destacado por su desempeño en el comercio
internacional, un aspecto clave para el desarrollo argentino. Holanda gerencia
el puerto de Rotterdam, uno de los principales del mundo, dentro del comercio
internacional y acceso preferencial al mercado europeo.
-También
es, como la Argentina, un país agroexportador.
-Es
el segundo país agroexportador del mundo en volumen económico, y
sin embargo es un país que entra varias decenas de veces en la superficie
del nuestro. Esto también está basado en el sustento que da un desarrollo
tecnológico y de infraestructura destacados.
-¿Qué
atractivo podemos ofrecerle nosotros?
-Nuestro
país brinda un gran potencial para el turismo, con la riqueza de sus recursos
naturales. He notado que los holandeses respetan y admiran la apertura y el glamour
nuestros, el desarrollo en las artes y la forma de ser de nuestra gente.
-¿Ve
el casamiento como una oportunidad?
-Una
oportunidad importante, para no dejar pasar. Gracias a la llamada maximanía
casi todos los holandeses vienen aprendiendo sobre nuestro país y nuestra
cultura. El desafío es ahora canalizarlo para mejorar las
relaciones.
Carmen
María Ramos